Absolutamente inservible, en México— Un relato fraccionado de Robert Shinn


Giré hacia el otro lado, pero algo me estaba picando en la espalda. Alcancé mi mano para sacar la terrible amenaza: una botella de tequila. Ay, no. Las memorias de la noche anterior comenzaron a pasear por mi cerebro. Habíamos tenido que irnos, eso era todo lo que sabía; la policía llegaría muy pronto. Mis ojos se abrieron y todo lo que veía era blanco: estaba atrapado. Mientras luchaba para salir de ese estado de ansiedad, me dí cuenta de lo que había hecho. En la oscuridad de la noche, en mi embriaguez, me había arrastrado debajo de una de las velas que estaban esparcidas sobre la cubierta, todo por sentir un poco de calor. Ya estaba amaneciendo, y yo no podía despertar. Estaba en la ciudad de Cabo San Lucas, en México.

Eran los 80’s. Cabo era un pequeño pueblo sucio, nada que ver con la moderna ciudad que conocemos ahora. Completamente borrachos, habíamos dejado el Giggling Marlin para ir en busca de unos tacos. Era muy tarde y, aunque buena parte de esa noche sigue siendo indescifrable para mí, una cosa que sí puedo recordar claramente es la mirada de impotencia del gentil dueño del restaurante mientras John, un miembro de mi tripulación, arrancaba de la pared el sarape y el inmenso sombrero mexicano que adornaban el pintoresco café.
John se había puesto el sarape y el sombrero, y hacía unos gestos asquerosos, riendo inconteniblemente mientras se tambaleaba al caminar hacia la playa. No había manera de pararlo: medía 6 pies y medio de alto, y pesaba 225 libras. John era una de esas bestias de la línea ofensiva de los equipos de fútbol americano.
Un vago recuerdo de Kenny, el alemán y yo montados sobre la espalda de John, intentado parar la destrucción que estaba causando en el café, llegó a la superficie de mi mente. Rápidamente, me deshice del perturbador pensamiento y lo remplacé por otro más placentero.

Había entrado en aguas mexicanas un mes antes, ilegalmente, y hasta entonces había tenido éxito esquivando a las autoridades de los diferentes puertos en la costa mexicana. Los navegantes gringos por lo general seguían las reglas, sólo que el caso de este gringo era diferente. Nunca planeé visitar México, para empezar; mi bote necesitaba unas reparaciones, y el pensamiento de explicar todo ese problema a un oficial mexicano corrupto era más de lo que yo estaba dispuesto a tolerar. Sólo había planeado estar en México durante algunos días, y solamente para hacer las reparaciones. Pero los días se convirtieron en semanas, y ahora era tiempo de huir o aceptar un tiempo de cárcel.
Una brisa ligera cruzó el puerto. No tiene sentido despertar a los muchachos, pensé, mientras levantaba el foque. Kenny asomó su cabeza en la cabina de mando, yo lo moví para acercarlo al timón. Él se cayó, cerró los ojos y volvió a dormir. Como un caracol, mi bote abría su paso a través del anclaje hacia el Mar de Cortés.
— Continuará

Las tácticas de Negociación de Robert Shinn

Robert Shinn tiene más de 60 tácticas de negociación (con sus respectivas contra-tácticas). Cada una de ellas ha sido utilizada por él mismo en diversas ocasiones, y ahora aprovecha este espacio para compartir contigo algunas de ellas.

-Táctica 1          -Táctica 15          -Táctica 49          -Táctica 61